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lunes, 23 de noviembre de 2015

Alfarería da vida al barrio Convención del 45






Universidad Politécnica Salesiana



Nombre: Mauricio Páez


Curso: 3”A”


Fecha: 22/11/15


Trabajo: Alfarería da vida al barrio Convención del 45


Materia: Nuevos Escenarios de la Comunicación


Tema: Los nuevos escenarios de la comunicación


Profesor: Leonel Soto Alemán










 Alfarería da vida al barrio Convención del 45



José Encalada, trabajando una vasija                     foto tomada por Mauricio Páez


Los distintos trabajos realizados con arcilla dan vida al barrio Convención del 45, conocido antiguamente con el sobrenombre de “barrio de los olleros”. Casas antiguas, balcones descoloridos, techos con palomas, señores con manos curtidas, es el producto de toda una vida dedicada a la alfarería. Antiguamente, los ceramistas populares de este sector eran abastecedores del mercado local, provincial y regional.
Las alfarerías ubicadas en este barrio, se caracterizan por tener hábiles artesanos, dedicados el tiempo completo a fabricar distintos productos con arcilla. El ser alfarero implica un esfuerzo físico extenuante, además del desarrollo de la motricidad fina para los distintos acabados de los productos realizados.  En la elaboración de una pieza de barro están involucrados el torno de pie, horno de leña y el molino demartillo.

Los artesanos más destacados de la Convención del 45.

Antiguamente el sector alfarero estaba constituido por nombres y apellidos muy reconocidos. Los apellidos más reconocidos en este sector eran: los Tola, los Arias, los Feijó, los Vanegas, los Cajamarca, los Maza, los Peralta, los Ramón, los Encalada, por mencionar algunos. En la actualidad se ha perdido la esencia de este lugar puesto que de todas las familias dedicadas a la alfarería solo quedan dos: Los Ramón y Los Encalada.


Familia Ramón, familia de generación.



Pablo Ramón, trabajando una maseta                   foto tomada por Mauricio Páez


La familia Ramón trabaja en el negocio de la alfarería 50 años. Su principal representante es Felipe Ramón un alfarero muy destacado. Desde los 20 años de edad trabaja como alfarero, su profesión creció gracias a la ayuda de sus padres y abuelos. Para Felipe aprender la profesión alfarera no es tan difícil como comprometido, explica que más que habilidad se precisa de compromiso y que en lo que se debe prestar más atención es en el manejo del torno para poder moldear las piezas adecuadamente.
Floreros, vasijas, teteras, maceteros, vajillas de barro, ollas de barro, son los productos más llamativos que la familia Ramón construye con el barro. Felipe nos indica que su familia trabaja bajo pedidos. Distintos encargados de las floristerías de la ciudad visitan el taller y piden una cantidad específica de productos.
Para los turistas que deseen visitar el taller de la familia Ramón y comprar los distintos productos elaborados con arcilla, los precios varían según el porte. Los maceteros están a un precio de dos dólares con cincuenta centavos, las ollas de barro a cincuenta centavos, las teteras a cinco dólares y cada pieza de la vajilla de barro a seis dólares.

Familia Encalada, con gusto enseñamos la profesión de la alfarería.



José Encalada, trabajando en el torno         foto tomada por Mauricio Páez


La familia Encalada  trabaja en el negocio de la alfarería 53 años. José Encalada es uno de los alfareros más destacados de la ciudad y el país, él aún continúa desempeñándose como alfarero. Llegó al barrio la convención del  45 cuando tenía apenas 13 años, como anécdota cuenta: que una de las cosas que siempre recordara es la visión egoísta de los maestros alfareros de entonces, respecto a no querer enseñar esta profesión; él a diferencia de los alfareros de antaño enseña con mucho gusto los secretos de su arte incluso a turistas.
El gran sueño de José, era el de crear un gremio de Alfareros. El antiguo gremio que existía era un gremio envidioso y egoísta que no apoyaba los proyectos de los alfareros. Con humildad y esfuerzo logró con el paso de los años crear el gremio de Alfareros mismo que ahora funciona en la esquina de los edificios de la cuadra.
Palomas, Campanas, Vasijas, Ollas, Gallos, Alcancías, son algunos de los productos que la familia Encalada produce. Los precios no son muy elevados. Las ollas de barro están a cincuenta centavos, las campanas están a seis dólares, las figuras de los animalitos (dependiendo el acabado) van desde los quince dólares en adelante. Las figuras de arcilla que más se venden son las alcancías, las palomas, gallos, entre otros.

“Me gusta el taller, amo el ayer y espero el mañana”

Es  la corta frase de José Cordero, él es un cliente que desde hace ya muchos años atrás conoce a José Encalada, opina que el taller y la galería Encalada son la parte más colorida de todo el barrio. Cuando a sus nietos en la escuela les mandan trabajos manuales que se realizan con arcilla, nunca duda de acudir donde los Encalada, puesto que atienden bien y “mandan con yapa”. Siempre recuerda con alegría como surgió el taller y como año tras año, construyen nuevas piezas de arcilla para el deleite del público. Espera vivir mucho tiempo más para seguir viendo estas hermosas obras de arte.

“José Encalada es un señor de clase y tengo mucho respeto hacia  él”


Dolores Rodríguez es vecina de los encalada de casi toda la vida, ella mira con agrado el taller y siempre tiene la idea que José, es la persona más amable y más respetuosa que ha conocido en su vida, cuando compra en el taller siempre aprovecha para dar un vistazo su galería. Siempre me gusta como atiende a la clientela “es un señor de clase y tengo mucho respeto hacia él”, nos dice.


Para poder finalizar, hemos realizado un video para el disfrute de ustedes.



 Esperamos que les halla gustado. Próximamente subiremos información de nueva música y películas por estrenarse.

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